miércoles, 26 de mayo de 2010

miércoles, 26 de mayo de 2010
E.S.T Industrial N.3 ÁLVARO OBREGÓN
Tecnología de informática.


PROYECTO BLOQUE CUARTO.
Producto del proyecto.

TEMA: Efectos de la contaminación sobre las especies acuáticas.
Dirección: Prof. Piedad Adriana H.R.
Exposición:Damarys D.Vargas.L.















INDICE
• Índice
• La contaminación de los mares
• Los principales contaminantes
• Vertidos de petróleo
• Petróleo
• ¿qué ocurre?
• Efectos
• Desastres
• Fuentes y control
• Ecologistas en acción
• Nociones de cambio y desarrollo política para un crecimiento sano
• Conferencia de la ONU sobre el desarrollo del medio ambiente
• Conclusión







INTRODUCCIÓN
Se llama contaminación a la transmisión y difusión de humos o gases tóxicos a medios como la atmósfera y el agua, como también a la presencia de polvos y gérmenes microbianos provenientes de los desechos de la actividad del ser humano.
En la actualidad, el resultado del desarrollo y progreso tecnológico ha originado diversas formas de contaminación, las cuales alteran el equilibrio físico y mental del ser humano. Debido a esto, la actual contaminación se convierte en un problema más crítico que en épocas pasadas. A continuación enumeramos algunos tipos de contaminación:
* La atmosférica (del aire).
* De las aguas, de ríos y lagos.
* De los mares.
















La contaminación marítima se define como:
"Introducción por el hombre, directa o indirectamente, de
Sustancias o energías en el ámbito marino que produzcan
Efectos tan perjudiciales como daño a los recursos vivos,
Peligro para la salud humana, obstáculo a las actividades
Marinas, deterioro a la calidad del agua de mar para su uso, y reducción de los turísticos".
La clave de esta definición está en la expresión "Introducción por el hombre". Parte de este aporte es deliberado, en las aguas de los océanos, mientras que otros llegan a él en forma indirecta, a través de los ríos.
Demasiadas veces hemos creído que el mar se lo puede llevar todo, que puede esconderlo todo bajo la inmensa alfombra de sus aguas. Pero esta es una misión que el hombre exige y que el mar no puede cumplir. Hidrocarburos, metales pesados, aguas fecales, productos químicos, materiales radioactivos, terminan sus días en un lugar común. El mar dispersa, diluye y degrada, pero su capacidad tiene un límite.
Al juntarse el agua de los ríos con la de los mares sufren éstos las consecuencias de la contaminación de los ríos, provocando la intoxicación de los peces, lo que lleva a una disminución de la producción pesquera en las zonas costeras, por elevada mortalidad de los mismos.
El mar se contamina, además, cuando los barcos que transportan crudos petrolíferos tienen accidentes y estas materias altamente contaminantes caen al océano.
Los hidrocarburos, por no ser miscibles con el agua, flotan en ella formando una capa de espesor variable, que se mueve al ritmo de las corrientes marinas. Una parte de este producto se disuelve y el resto termina contaminando las playas.
El hombre se ha dedicado desde la más remota antigüedad a las actividades marítimas y de pesca, pero no debemos olvidar que la explotación no debe ser desmedida, para evitar la extinción de los seres vivos que allí habitan.
El hombre utiliza el mar para el comercio, la pesca, con fines de esparcimiento, para extraer algunas sustancias químicas y para depositar cantidades crecientes de residuos de diferentes tipos. Un ejemplo de esto último son los barcos petroleros que son limpiados en el mar para evitar las esperas en los puertos, contaminando de esta forma la superficie del mar y luego, por efecto de las corrientes, los litorales. Esto produjo la muerte de pingüinos y ballenas en las costas argentinas.
La misma evidencia de los abusos ha provocado que la necesidad de conservarlo encontrara un sitio en la conciencia colectiva; incluso en las agendas de muchas administraciones. Aún así, la presión de las actividades humanas en el continente y los accidentes evitables en el mar debilitan toda actuación positiva.
De seguir así, la salud del mar corre el riesgo de quedar a dañada para siempre.

Los principales contaminantes del agua son los siguientes:

• Aguas residuales y otros residuos que demandan oxígeno (en su mayor parte materia orgánica, cuya descomposición produce la desoxigenación del agua).
• Agentes infecciosos.
• Nutrientes vegetales que pueden estimular el crecimiento de las plantas acuáticas. Éstas, a su vez, interfieren con los usos a los que se destina el agua y, al descomponerse, agotan el oxígeno disuelto y producen olores desagradables.
• Productos químicos, incluyendo los pesticidas, diversos productos industriales, las sustancias tensioactivas contenidas en los detergentes, y los productos de la descomposición de otros compuestos orgánicos.
• Petróleo, especialmente el procedente de los vertidos accidentales.
• Minerales inorgánicos y compuestos químicos.
• Sedimentos formados por partículas del suelo y minerales arrastrados por las tormentas y escorrentías desde las tierras de cultivo, los suelos sin protección, las explotaciones mineras, las carreteras y los derribos urbanos.
• Sustancias radiactivas procedentes de los residuos producidos por la minería y el refinado del uranio y el torio, las centrales nucleares y el uso industrial, médico y científico de materiales radiactivos.
El calor también puede ser considerado un contaminante cuando el vertido del agua empleada para la refrigeración de las fábricas y las centrales energéticas hace subir la temperatura del agua de la que se abastecen.









Vertidos directamente, a través de ríos y filtraciones o después de haber pasado un tiempo en la atmósfera, la mayor parte de residuos generados por actividades humanas acaba en el mar.
La industria origina un gran volumen de desperdicios; metales pesados, productos químicos, hidrocarburos, una larga lista de contaminantes que en muchos casos se vierten directamente a las aguas. Una práctica habitual en los países en vías de desarrollo, donde no cuentan con sistemas de depuración o no son lo suficientemente eficaces. Algo similar ocurre con los residuos urbanos, fuente de contaminación por materia orgánica, sustancias procedentes de las emisiones de los automóviles, aceites, o productos químicos.
Se ha invertido mucho en los últimos años para que las aguas residuales pasen por modernos sistemas de depuración y salgan relativamente limpias, adecuadas por ejemplo, para regar jardines o huertos o para lanzarlas al mar. Pero los mismos procesos de depuración, cuando existen, generan lodos concentrados, a menudo muy tóxicos. ¿Qué se hace con estos lodos? Una vez más, se tiran al mar, relativamente alejados de la costa y a cierta profundidad. Esto mantiene las costas limpias, pero los peces e invertebrados del fondo marino pueden contaminarse antes de acabar en el mercado como producto de consumo.
Las actividades agrícolas y ganaderas, responsables de la mayor parte de vertidos sin tratar, y la navegación, que contribuye a agravar la contaminación por hidrocarburos, acaban de afectar a un equilibrio, que especialmente en el litoral, se encuentra gravemente dañado.








Lo bautizaron como el oro negro, un recurso menguante, valiosísimo, pero también altamente contaminante. Producción, consumo, transporte, ninguno de los procesos asociados al uso energético del petróleo deja indemne al medioambiente. Y el mar es uno de los ecosistemas que más se resiente de las grandes catástrofes y de los vertidos constantes que acaban desembocando en sus aguas.
Las actividades en tierra son la principal fuente de hidrocarburos que terminan en el mar. Los residuos que dejan los automóviles y la industria originan más del 50% de las aproximadamente 2,5 millones de toneladas de petróleo y derivados que cada año reciben los océanos.
Los grandes vertidos originados por los accidentes de petroleros que periódicamente sacuden los ecosistemas marinos representan tan sólo un 5% de todo ese petróleo. Otro 10% es debido a las emanaciones de fuentes naturales, que desde siempre han arrojado petróleo al mar. El resto, entre un 30 y 40% procede de la limpieza y mantenimiento de los barcos y de las emisiones a la atmósfera que acaban en las aguas arrastradas por la lluvia.





Cuando el petróleo llega al mar, se extiende rápidamente formando una pequeña capa de gran superficie. La mayor parte acaba evaporándose u oxidándose por la acción del sol; el resto, si no ha llegado todavía a la costa en forma de marea negra, se disuelve en el agua donde puede permanecer durante años. Su evolución depende en gran medida de la naturaleza del combustible y de sus características. Según la densidad que adquiera al envejecer puede sedimentar hasta el fondo marino, o bien, formar una emulsión con el agua, el denominado “mousse”, que permanece a flote en el mar, en forma de bolas de alquitrán.
La naturaleza también juega su pequeña baza en la evolución de los vertidos de petróleo. Como siempre ha habido emanaciones naturales de petróleo procedentes de las reservas del fondo marino, algunos microorganismos se han especializado en obtener energía a partir de su degradación. Esta es la forma más eficaz de reciclaje, capaz de convertir un residuo tóxico en sustancias completamente inocuas, aunque la lentitud a la que avanza este proceso no permite evitar los devastadores efectos contaminantes de los hidrocarburos.









Evaluar el impacto ecológico de un vertido, ya sea el de un accidente o el de los hidrocarburos que, procedentes de ríos y cloacas desemboca diariamente en el mar, es tremendamente difícil y dependerá del lugar, el momento y la composición del crudo.
Un vertido masivo ocasionará terribles efectos a corto plazo; los vertidos dispersos pasan más inadvertidos, pero sus consecuencias pueden percibirse con el tiempo y en una mayor cantidad de individuos.
En un vertido masivo, las aves marinas suelen ser las primeras y más evidentes víctimas. Sus plumas, embadurnadas de petróleo pierden la capacidad de impermeabilizar y mantener la temperatura. Incapaces de volar, se refugian en la costa dónde mueren de frío, de hambre o intoxicadas. Los mamíferos corren a menudo la misma suerte, y aunque acaben evitando los efectos directos de la contaminación, pueden verse afectados a largo plazo tras ingerir alimento contaminado. Especies filtradoras, algas impregnadas, peces, todos acumulan cierta cantidad de sustancias tóxicas.
Cuando el petróleo se diluye hasta concentraciones no letales, sus efectos se hacen notar en forma de enfermedades crónicas, pérdida de fertilidad, deformaciones y alteraciones de comportamiento.
La salud humana puede verse igualmente afectada. El crudo tiene miles de compuestos distintos, y de la mayoría no se conoce el nivel de toxicidad aunque sí se sabe que algunos son potenciales cancerígenos, irritantes y causantes de afecciones hepáticas, renales y nerviosas. Y al otro lado del desastre ecológico está el desastre económico y social. El mar deja de ser la valiosa fuente de recursos y de vida que había sido para entrar en un largo período de letargo del que le costará salir.









• 1967, un precedente marcado por la inexperiencia
El petrolero “Torrey Canyon” transportaba 120.000 toneladas de crudo cuando impactó contra los arrecifes de Steven Stones en Inglaterra, en marzo de 1967. Todo el contenido de sus tanques se extendió inmediatamente por el océano Atlántico. Este fue el primero de una larga lista de devastadores desastres que quedó marcado además por la inexperiencia y la precipitación.
Las medidas emprendidas para atajar los efectos del vertido acabaron causando peores consecuencias que las que se pretendían evitar. La decisión de arrojar al mar una cantidad ingente de detergentes para disolver el petróleo fue un error que sólo consiguió agravar la contaminación. Sobrepasadas por la evolución de la marea negra, las autoridades optaron por bombardear el barco en un intento desesperado por hacer desaparecer el crudo. Finalmente, “Torrey Canyon” se hundió. Tras de sí, dejaba una apocalíptica columna de humo, una industria pesquera arruinada, y unas terribles consecuencias ecológicas.










FUENTES Y CONTROL
Las principales fuentes de contaminación acuática pueden clasificarse como urbanas, industriales y agrícolas.
La contaminación urbana está formada por las aguas residuales de los hogares y los establecimientos comerciales. Durante muchos años, el principal objetivo de la eliminación de residuos urbanos fue tan sólo reducir su contenido en materias que demandan oxígeno, sólidos en suspensión, compuestos inorgánicos disueltos (en especial compuestos de fósforo y nitrógeno) y bacterias patógenas. En los últimos años, por el contrario, se ha hecho más hincapié en mejorar los medios de eliminación de los residuos sólidos producidos por los procesos de depuración. Los principales métodos de tratamiento de las aguas residuales urbanas tienen tres fases: el tratamiento primario, que incluye la eliminación de arenillas, la filtración, el molido, la floculación (agregación de los sólidos) y la sedimentación; el tratamiento secundario, que implica la oxidación de la materia orgánica disuelta por medio de lodo biológicamente activo, que seguidamente es filtrado; y el tratamiento terciario, en el que se emplean métodos biológicos avanzados para la eliminación del nitrógeno, y métodos físicos y químicos, tales como la filtración granular y la adsorción por carbono activado. La manipulación y eliminación de los residuos sólidos representa entre un 25 y un 50% del capital y los costes operativos de una planta depuradora (véase Depuración de aguas).
Las características de las aguas residuales industriales difieren bastante dependiendo del tipo de actividad que casa industria desarrolle. El impacto de los vertidos industriales depende no sólo de sus características comunes, como la demanda bioquímica de oxígeno, sino también de su contenido en sustancias orgánicas e inorgánicas específicas. Hay tres opciones (que no son mutuamente excluyentes) para controlar los vertidos industriales. El control puede tener lugar allí donde se generan dentro de la planta; las aguas pueden tratarse previamente y descargarse en el sistema de depuración urbana; o pueden depurarse por completo en la planta y ser reutilizadas o vertidas sin más en corrientes o masas de agua.
La agricultura, la ganadería estabulada (vacuno y porcino principalmente) y las granjas avícolas, son la fuente de muchos contaminantes orgánicos e inorgánicos de las aguas superficiales y subterráneas. Estos contaminantes incluyen tanto sedimentos procedentes de la erosión de las tierras de cultivo como compuestos de fósforo y nitrógeno que, en parte, proceden de los residuos animales y los fertilizantes comerciales. Los residuos animales tienen un alto contenido en nitrógeno, fósforo y materia consumidora de oxígeno, y a menudo albergan organismos patógenos. Los residuos de los criaderos industriales se eliminan en tierra por contención, por lo que el principal peligro que representan es el de la filtración y las escorrentías. Las medidas de control pueden incluir el uso de depósitos de sedimentación para líquidos, el tratamiento biológico limitado en lagunas aeróbicas o anaeróbicas, y toda una serie de métodos adicionales.


LOS ECOLOGÍSTAS EN ACCIÓN
DEFINICIÓN:
La ecología es un conjunto de ciencias que estudian las relaciones entre los seres vivos y con el medio ambiente en que se encuentran.
La unidad de estudio para la ecología es le ecosistema formado por individuos de distintas especies y el ambiente que los rodea. El objetivo de la ecología es el estudio de la estructura y funcionamiento de la naturaleza.
Se han aplicado técnicas informáticas para resolver problemas ecológicos, referentes a las estructuras de las comunidades y ecosistemas mediante el empleo de modelos simulados, que pueden ser descriptivos o predictivos. A esta rama de la ecología se la llama "ecología de sistema".
El ecologismo surgió en los años 60 de los movimientos a favor de la protección del medio ambiente. A nivel internacional se destaca "Greenpeace" nacida en 1972, después de una reunión realizada en Vancouver (Canadá) en 1971. Ellos toman conciencia de la fractura que se produce entre el hombre y la naturaleza a causa de la civilización industrial.
Las industrias destruyen sin remedio una parte de los recursos no renovables, acumulan fuentes de contaminación y ponen en peligro la supervivencia de las especies. En contraposición los ecologistas buscan formas de desarrollo equilibradas con la naturaleza, donde sólo se usen energías renovables no contaminantes.










NOCIONES EN DESARROLLO Y POLÍTICA PARA UN CRECIMIENTO SANO
En los países en vías de desarrollo, el abastecimiento de alimentos suficientes, es en algunos casos desalentadores. La agricultura tradicional no puede soportar el tener una carga de población creciente, sobre un suelo limitado. La fertilidad se consigue dejando reposar la tierra, que de esta forma regenera sus propios nutrientes, pero, el aumento demográfico hace esto muy difícil. Por lo tanto la fertilidad disminuye, el suelo comienza a gastarse, a erosionarse, su consistencia se vuelve similar a la de la arcilla cocida. En el peor de los casos, se transforma en desierto.


Se sugiere, por lo tanto, realizar a nivel gubernamental, un inventario de recursos (suelo, vegetación, fauna, ríos), una combinación racional de tecnología, una descentralización de industria y de zonas urbanas, hacia otras menos pobladas.
Todo esto será fácil de lograr si los gobiernos ejercen un verdadero control sobre los recursos.
Otro grave problema que enfrentan los países en desarrollo, es la falta de capitales. Hay algunas industrias que empleando procesos modernos, ponen fin a la mayoría de los contaminantes. Pero, indudablemente, esto implica mayores inversiones de capital.
El Consejo Americano de Calidad Ambiental calcula que la Industria debe invertir entre cuatro y cinco mil millones de dólares anuales en nueva tecnología para la "no contaminación" y una cantidad menor, pero que llevaría a un aumento de entre el 5 y 10 % de los costos, para eliminar la contaminación ya existente y mantener la limpieza en el futuro.








CONFERENCIA DE LA UN SOBRE EL DESARROLLO Y MEDIO AMBIENTE
La Cumbre de la Tierra, ECO '92 o Cumbre de Río comenzó a sesionar a partir del 3 de junio de 1992, en Río de Janeiro (Brasil), organizada por la ONU. Esta reunión se efectuó en recordación de la realizada hace 20 años en Estocolmo. Participaron de ella cerca de 15.000 ecologistas, 100 jefes de estado, delegaciones de 170 países y 50 equipos de organismos internacionales y representantes de industrias fabricantes de productos químicos, farmacéuticos, alimenticios y otros. Se tiene en claro que el cuidado del medio ambiente no depende de una nación o grupo de naciones en particular, sino que es un deber de todos los países desarrollados y en vías de desarrollo.
El hombre ha comprendido que los recursos del planeta no son renovables a corto plazo y que cada acto que se lleva a cabo en la Tierra, por ínfimo que sea o parezca, repercute en toda ella.
En principio hay dos posiciones distintas, la de los países en vías de desarrollo y la de los países desarrollados. En los primeros, las preocupaciones ecológicas deben considerar dos aspectos; las condiciones fundamentales para una vida digna, y una calidad de vida sana. Mientras que en los países desarrollados, donde ya lograron satisfacer las condiciones básicas para vivir, pueden ahora discutir sobre la calidad de vida.
El "efecto invernadero" es el problema fundamental a nivel mundial, y que provoca un aumento de la temperatura media del planeta. Esto conduciría, al derretimiento de los polos. Algunos países desarrollados están en vías de resolver sus problemas ambientales, pero al costo de instalar sus industrias y desechos tóxicos en países más pobres.
Desde la reunión ocurrida hace veinte años se han agravado algunos problemas, como por ejemplo, la lluvia ácida. Se han producido serios accidentes en centrales nucleares (Chernobyl), en industrias (Severo, Bophal, Guadalajara) y se han quemado un gran número de pozos de petróleo durante la Guerra del Golfo.
En principio, se espera firmar dos tratados que contarían con fondos: uno se refiere a limitar la emisión de gases a la atmósfera, aunque esto no incluye fechas, ni cantidades debido a exigencias de los Estados Unidos, y que Argentina apoya. El otro se ocuparía de la protección de los recursos genéticos, éste beneficiaría a lo países desarrollados, ya que les permitiría el uso de especies silvestres de países en vías de desarrollo.
Se espera también poder aplicar el protocolo firmado en Montreal, en 1987, que establecía la reducción del uso de los clorofluorcarbonos a la mitad, hacia fines de siglo, para protección de la capa de ozono y el control sobre la contaminación de los océanos. Éstos interesan sobre todo a los países desarrollados, mientras que a los países en vías de desarrollo les importa el problema de la pobreza, el aseo de las aguas y el desenvolvimiento de industrias limpias.
Estos problemas serán tenidos en cuenta en lo que se dio en llamar la "Carta de la Tierra", pero para los cuales no habría, en principio, apoyo económico.



CONCLUSIÓN:
La población humana crece según una progresión geométrica, por lo tanto cada vez es mayor la demanda de alimentos y también las necesidades básicas para la vida del hombre. Esto implica un aumento de materias primas y de energías, de productos finales y de desechos, entre los que hay a menudo muchas sustancias tóxicas. Este desarrollo ha provocado grandes alteraciones en la Tierra: regiones enteras en las zonas de los trópicos se han convertido en desiertos, han desaparecido especies de animales y vegetales para siempre, y otras están en peligro de extinción.
El hombre utiliza las materias primas naturales como si fueran inagotables; los productos finales y los materiales de desecho son volcados a la tierra, a las aguas y reciente-mente también en el océano abierto, como si ellos pudieran asimilarlos sin sufrir ningún tipo de cambio.
Otro problema grave son las grandes ciudades, los países en vías de desarrollo y los ya desarrollados, quienes enfocan los problemas de distintos puntos de vista de acuerdo a su conveniencia, y las redes de cambios que hacen desaparecer paisajes naturales y culturales.
Todos estos cambios también afectan la psiquis del hombre que necesita de los espacios verdes para relajarse.
La óptima calidad de vida exige que el equilibrio de la naturaleza no sea modificado. El hombre debe aprender que el ambiente no es algo que pueda manejar según su voluntad, sino que él debe integrarse para tener una vida mejor.
Un paso importante para mejorar el hábitat sería lograr que el hombre cambie de actitud interna hacia su ambiente respetando sus valores y derechos.

1 comentarios:

mdd dijo...

mmmmmmmm
no hagas copiar y pegar


te pongo un 6
por que se ve aburrido y poco llamativo

atte mauel

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